jueves 23 de septiembre de 2021 - Edición Nº3406

POLICIALES/JUDICIALES | 13 sep 2021

MAR DEL PLATA

Comenzó el juicio a integrantes de una secta acusados de explotar sexual y laboralmente a sus fieles

La pareja del líder -fallecido-, dos colaboradores y un psicólogo, acusado de detectar las vulnerabilidades de las personas que se acercaban a seminarios de yoga, afrontarán el juicio por el delito de trata de personas cometido contra 32 víctimas de reducción a la servidumbre y explotación económica, sexual y laboral.


La Plata, 13 Sep (Por InfoGEI).- El Tribunal Oral Federal de Mar del Plata inició este lunes, el debate oral y público en el caso seguido a Silvia Cristina Capossiello, Sinecio de Jesús Coronado Acurero, Luis Antonio Fanesi y Fernando Ezequiel Velázquez a quienes se acusa de haber sido parte de una organización –liderada por el fallecido, Eduardo Nicosia - con rasgos de secta y bajo la apariencia de un ministerio de yoga, que –según la acusación fiscal- captó y acogió al menos a 32 personas en situaciones de vulnerabilidad, con el fin de reducirlas a la servidumbre y lograr su explotación económica, sexual y laboral. Además, hay acusaciones por abuso sexual agravado, alteración de identidades, acopio de armas y resistencia a la autoridad.

Los hechos por los cuales llegaron a juicio se sucedieron, al menos, desde principios de la década de 1970 y a partir del 2005 y hasta el allanamiento del 3 de julio de 2018 en Mar del Plata. La organización actuaba desde el inmueble del Hotel City, ubicado en Diagonal Alberdi 2561, en pleno centro marplatense.

Coerción psicológica

"Nicosia y sus consortes se valían de un proceso de coerción psicológica y aislamiento de las víctimas, típico de las organizaciones sectarias, generado a partir de la manipulación psicológica que se les imponía", sostuvo la fiscalía.

De acuerdo a la investigación, Nicosia, fallecido en enero y sobreseído por el tribunal el 20 de abril de este año, “resultó ser el fundador de la congregación, una suerte de guía espiritual, principal administrador y organizador de la actividad delictiva, bajo la cual sometió a las víctimas para la consecución de aquellos fines”, sostuvo el MPF.

Capossiello, que era la pareja del líder, “controlaba a los damnificados en ausencia de Nicosia y estaba al frente de la cooperativa administradora del complejo hotelero”. En tanto, Coronado Acurero “era una persona de confianza de Nicosia, colaboraba en las actividades ilícitas investigadas y el permanente control de las personas damnificadas”, mientras que Fanesi “perteneció a la organización, cuanto menos, desde el año 1973 y participaba del control sobre las víctimas, acompañándolas en los viajes dispuestos con el objeto de disponer reubicaciones estratégicamente ordenadas tendientes a captar nuevos adherentes al grupo”.  

Por otro lado, Velázquez está acusado de haber integrado la organización desde sus inicios. Una de sus funciones, en su carácter de psicólogo e instructor de yoga, fue la de “dictar conferencias a partir de las que mantenía charlas personales con algunas de las personas que allí asistían, detectando sus vulnerabilidades e informando luego de ello a Nicosia, a fin de lograr su captación”. Además, en el marco de su accionar en la organización delictiva, el acusado convivió en último término con quien fuera hija biológica de Nicosia y de Capossiello, de quien a la fecha se desconoce su paradero.

En este contexto de explotación, Nicosia, “sometió a las personas integrantes de la congregación previamente captadas y a los miembros de su grupo familiar a diferentes delitos contra la integridad sexual: les efectuó personalmente tocamientos, abusos sexuales con acceso carnal y a su vez, obligó a contraer relaciones sexuales a los discípulos y a los integrantes del grupo entre sí”.

Líder prolífico

De acuerdo a los relatos de las víctimas tomados durante la investigación, Nicosia habría tenido al menos quince hijos e hijas, trece de ellos con seis madres diferentes y los otros dos con dos de sus hijas biológicas. Salvo un caso, los menores de edad fueron inscriptos o registrados como hijos biológicos de otros miembros de la congregación, quienes habrían sido instigados para ello por Nicosia y otros imputados. De esta manera, se alteró y ocultó la verdadera identidad de las personas, y se cometieron falsedades documentales y/o declarativas.

“Nicosia y sus consortes se valían de un proceso de coerción psicológica y aislamiento de las víctimas, típico de las organizaciones sectarias, generado a partir de la manipulación psicológica que se les imponía a los damnificados, orientada en la creencia de que, si incumplían con alguna de las condiciones marcadas por el líder, no contarían con la protección espiritual y estarían expuestas a todo tipo de riesgos. Es decir, las acciones realizadas por las víctimas, que podrían parecer voluntarias, estaban originadas en una fuerte tarea de persuasión coercitiva, mediante la cual ese aparente consentimiento se encontraba absolutamente viciado y su libertad limitada”, sostuvo el MPF al exponer la acusación.

Calificación legal y participación criminal

Caposiello está acusada de ser coautora del delito de trata con fines de explotación sexual y laboral agravado y del delito de hacer incierto y alterar la identidad de catorce personas menores de diez años. También deberá responder como partícipe necesaria del delito de abuso sexual agravado en reiteradas ocasiones de tres víctimas; y como autora del delito de acopio de armas de fuego y resistencia a la autoridad.

Coronado Acurero, Fanesi y Velázquez están acusados como partícipes primarios del delito de trata de personas agravado y el último deberá responder también como autor del delito de abuso sexual agravado. En tanto, Fanesi está acusado por resistencia a la autoridad, y junto a Coronado Acurero, están acusados como partícipes primarios de la alteración de identidades y acopio de armas y municiones, que fueron encontradas al momento de los allanamientos en la habitación principal del cuarto piso del Hotel City.(InfoGEI)Jd

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias