sábado 04 de julio de 2020 - Edición Nº2960

POLÍTICA | 30 jun 2020

LA POST PANDEMIA

Carla Carrizo: “Es una gran oportunidad para tener un ciclo reformista en la Argentina”

La diputada nacional de la UCR, Carla Carrizo, evaluó los seis primeros meses del gobierno de Alberto Fernández, en particular desde el arribo de la pandemia de coronavirus. También criticó a sectores de su partido, y que ve en la post pandemia “una gran oportunidad para tener un ciclo reformista en la Argentina”.


Por:
InfoGEI-P 30582

La Plata, 30 Jun (InfoGEI).- En diálogo con Andrés Scharager, Verónica Ocvirk y Federico Dalponte en el programa “Vos Sabés que Sí”, la diputada de la UCR Carla Carrizo afirmó que “la pandemia nos llega con un montón de crisis estructurales acumuladas. Los dos primeros meses hubo esa idea de sensatez de la dirigencia política, la de unirnos frente a una situación absolutamente inédita. Y frente a la incertidumbre y el temor de la vida y del cuidado, esos dos meses vivimos una especie de paraíso en crisis, de la no grieta. Había un clima de empatía, de esfuerzo colectivo. Había una sintonía dirigencia-ciudadanía. Y eso se fue rompiendo”, señaló.

Consideró que “hubo algunos errores, algunos por omisión y otros por elección, que activaron nuevamente la grieta en algunos sectores, que los tiene el gobierno y los tiene la oposición”.

En relación a la figura presidencial, sostuvo que “en un contexto de crisis la presidencia es el centro, la institución que nos representa a todos. Esa figura de liderazgo, de moderación, de contención, de sensatez, tiene una exigencia que no tienen los gobernadores, los diputados y los senadores”.

Sobre los hechos que quebraron esa sintonía, Carrizo puntualizó la liberación de los presos que determinó la Justicia, “que se vivió como que fue un artilugio para salvar a una minoría de la élite política. Sacaron gente que tenía condena, como Jaime”.

“Entonces se empezó a quebrar el artículo 16 de la Constitución Nacional: que todos somos iguales ante la ley. Y la percepción de privilegios, de asimetría en un contexto donde todo el mundo está poniendo esfuerzo enoja”, indicó.

Tema Vicentín

Acerca de la intervención y expropiación de Vicentin expresó: “Yo soy radical y pertenezco a un espacio que es Evolución Radical, y nosotros defendemos la moderación como estado, pero somos reformistas. Si me decís cuál fue la oposición de Juntos por el Cambio con Vicentin, hubo un grupo que fue lo máximo: vos no podés presentar una denuncia con un juicio penal al presidente por una decisión política que toma. Podés discutirla públicamente, pero antes de eso tenés que hacer un pedido de informes, no podés ir a un recurso judicial extrapolítico para marcar un límite. Ese sector por suerte es una minoría”, remarcó.

Con respecto a lo que fue la defraudación a los más de 1800 productores que le entregaron sus cosechas y Vicentín no les pagó, y el crédito que recibió del Banco Nación por 18 mil millones de pesos, Carrizo sostuvo: “eso lo tiene que resolver la Justicia,. Pero el punto es que eso se vivió como un tema político más que como un problema judicial. Y se va a resolver en términos políticos”, y agregó: “el tema de Vicentin fue un error compartido, de gobierno y oposición.

Responsabilidad de la oposición

Carrizo reconoció que “la oposición también tiene una gran responsabilidad. Y el camino corto es ‘si ellos se radicalizan, nosotros también’. Pareciera que la moderación no nos representa. Pero la moderación no tiene que ser una táctica, ni del gobierno, ni de la oposición. La moderación es una regla en las democracias. Uno tiene que hacer política en función de lo uno cree que tiene que representar. Con más razón aun si hay un quiebre y un desvío de la moderación”, señaló.

“En esos dos primeros meses, cuando había clima de empatía, empezamos con los aplausos de las 9 de la noche, que eran al personal de salud. Pero ahí nomás empezó la polarización. Y hablo por un sector de Juntos por el Cambioa mí no me gustó cuando fogoneaban el cacerolazo. Antes de tiempo. Si funcionan las instituciones y algo no nos gusta, tenemos las instituciones para exigir límites y crear acuerdos. Pero en esos primeros meses era disruptivo hacer un cacerolazo”, resaltó.

La antipolítica fogoneada

“A mí no me gusta la antipolítica fogoneada, que no es lo mismo que la expresión de la disconformidad, la angustia. Eso está perfecto, porque cuando vos no podés transitar y tenés otros recursos para protestar, las cacerolas a mí me parece que son un recurso para que la ciudadanía tenga una opinión en el espacio público. Ahora, fogoneada por los políticos institucionales, no va. Y me parece una irresponsabilidad política eso, porque cómo es que la antipolítica la va a militar la política institucional”.

El Estado que necesitamos

Para concluir, la diputada analizó cuál sería el aprendizaje de la pandemia: “Poder ver el Estado que tenemos, y poder hacer el Estado que necesitamos. El Estado interviene con todas sus falencias. Entonces ¿es un bien público o un mal público en este momento estatizar? ¿Cuáles son las herramientas? ¿Cómo podés proteger a los deudores, que son las víctimas? No necesariamente para el Estado ayudar hoy es estatizar, porque no tiene la capacidad, la inteligencia estratégica para liderar una situación de crisis. Lo que no quiere decir que regule bien. Es una gran oportunidad para tener un ciclo reformista en la Argentina”, concluyó la legisladora. (InfoGEI)Jd

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