REVELACIÓN DE THE INTERCEPT

Cinco irregularidades del juicio contra Lula reveladas en mensajes de Moro y Dallagnol

Las conversaciones entre el exjuez Sérgio Moro y el fiscal Deltan Dallagnol, reveladas por la agencia de noticias, The Intercept Brasil, terminaron de confirmar la trama oculta para armar una causa que permitió encarcelar al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y de esa manera, evitar que volviera a presentarse a las elecciones de 2018

El exjuez Sérgio Moro, actual ministro de Justicia de Brasil, complicado junto al fiscal Deltan Dallagnol, por la revelaciones de The Intercept. Foto Sputnik/InfoGEI
El exjuez Sérgio Moro, actual ministro de Justicia de Brasil, complicado junto al fiscal Deltan Dallagnol, por la revelaciones de The Intercept. Foto Sputnik/InfoGEI

La Plata, 11 Jun (InfoGEI).- Ahora, con las filtraciones sobre irregularidades en la causa contra el expresidente reveladas por The Intercept Brasil, comprometen de manera considerable al actual ministro de Justicia del Gobierno de Jair Bolsonaro.

El ex juez Sergio Moro, que se catapultó a la opinión pública como un adalid de la lucha contra la corrupción, habría obrado de manera irregular en el proceso, al punto que la Orden de Abogados de Brasil pidió su renuncia.

Según varios analistas en la prensa brasileña, Moro ansía llegar a una de las vacantes en el Supremo Tribunal Federal de Brasil, a pesar de que en algún momento afirmó que jamás haría carrera política, tras la llegada al poder de Bolsonaro aceptó casi enseguida el ofrecimiento de formar parte de su Gobierno como un “superministro” de Justicia.

Ahora, las revelaciones de The Intercept —tomadas de conversaciones de Telegram por una fuente anónima y filtradas a ese medio—, podrían complicar la astronómica carrera del ministro y su carácter apolítico, frecuentemente defendido a lo largo de sus actuaciones judiciales.

Las conversaciones entre Moro y los fiscales de la “Fuerza Operativa Lava Jato” podrían confirmar estas críticas. De hecho, en el inicio de la campaña electoral de 2018, todos los sondeos daban a Lula como potencial ganador en una contienda política, por lo que muchos tildaron de sospechoso que los tiempos del proceso judicial se aceleraran y lo inhabilitaran finalmente a presentarse en los comicios.

Las evidencias

La causa conocida como “Lava Jato”, que investigaba presuntos pagos de sobornos a figuras políticas por parte de privados, se llevaban a cabo en Sao Paulo, sede de los grandes conglomerados empresariales profundamente implicados en negocios ilícitos. En Curitiba, Moro investigaba algunas ramificaciones de la causa.

Pero en Sao Paulo se encuentra también la casa matriz de la constructora OAS, la sociedad que presuntamente —de acuerdo con la sentencia emitida por el juez Moro— habría entregado a Lula un departamento "triplex" en Guarujá, por lo que, la causa debería haber sido juzgada en el Estado de Sao Paulo, donde Moro no tenía jurisdicción.

Para lograr su objetivo, la causa debía vincular el triplex forzosamente con las investigaciones llevadas adelante en Curitiba. En los mensajes revelados ahora, el mismo Dallagnol reconoce que no estaba seguro de que esa relación realmente existiera.

La pata mediática

La causa instruida contra Lula utilizó como una de las pruebas clave un artículo publicado en 2010 en el diario O Globo, en el que se afirmaba que Lula y su esposa, Marisa Letícia, habían adquirido un departamento triplex en un edificio en Guarujá.

El artículo sobre el cual se basó la denuncia asegura también que el departamento tendría "vista al mar" pero agregaba que la construcción de una segunda torre "puede acabar con parte de la felicidad de Lula" al tapar la vista al mar. Para O Globo, el inmueble estaría en la torre "B", ubicada a los fondos y tapada luego por la torre "A". Sin embargo, la denuncia judicial consignaba que el expresidente tenía un triplex en la torre A, que ni siquiera existía cuando se publicó el artículo de prensa.

Las dudas del fiscal

"Dirán que estamos acusando con base en una noticia de un diario y de indicios frágiles… Entonces es un elemento que sería bueno que esté bien amarrado", decía Dallagnol en un mensaje escrito a los abogados que trabajaban en el caso.

En una comunicación con el propio Moro, Dallagnol reconocía que "la denuncia está basada en mucha prueba indirecta de autoría pero no cabría decir eso en la denuncia y en la comunicación evitamos ese punto".

Contubernio

Los mensajes revelados también confirman que el juez Moro coordinó la investigación con Dallagnol, sobrepasando las funciones que le corresponden a un magistrado en un sistema acusatorio.

"Una fuente me informó que una persona estaría comprometida por haber estado a cargo de labrar las minutas de escritura para transferencia de propiedad de uno de los hijos del expresidente. Aparentemente una persona estaría dispuesta a prestar información. Estoy repasando. La fuente es seria", escribió Moro al fiscal.

"¡Gracias! Haremos contacto", responde Dallagnol, confirmando la coordinación entre ambos.  Más tarde, el fiscal le diría que la fuente no quiso hablar y evaluaría la posibilidad de crear una denuncia anónima para obligar a la fuente a declarar ante la Fiscalía.

Operaciones de prensa

Las conversaciones entre Dallagnol y su equipo de abogados a través de un grupo de Telegram también ratificaron que el equipo tenía la intención política de evitar una posible victoria del Partido de los Trabajadores en las elecciones de 2018.

En el cruce de mensajes, Dallagnol y sus abogados, intercambiaron opiniones sobre la necesidad de evitar la difusión de las opiniones del expresidente porque podía permitir “el regreso del PT” y favorecer la campaña de su candidato Fernando Haddad. (InfoGEI)Jd

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