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Encuentran una nueva especie de dinosaurio saurópodo

Los saurópodos son los grandes dinosaurios de cuello largo y cola larga que son herbívoros y llegaron a tamaños colosales de 40 metros de largo, pero, particularmente, esta es una familia chica dentro de los saurópodos, por lo que tendrían aproximadamente nueve o diez metros de largo.

Los dicreosáuridos pertenecen a la familia de los saurópodos, un grupo de dinosaurios herbívoros y cuadrúpedos. Foto CONICET/InfoGEI
Los dicreosáuridos pertenecen a la familia de los saurópodos, un grupo de dinosaurios herbívoros y cuadrúpedos. Foto CONICET/InfoGEI

La Plata, 06 Feb (InfoGEI).- Un equipo de paleontólogos presentó, en el Centro Cultural de la Ciencia de Buenos Aires, al dinosaurio que recibió el nombre de Bajadasaurus pronuspinax en referencia a la Bajada Colorada, una formación geológica que se encuentra en la provincia de Neuquén.

El paleontólogo Pablo Gallina explicó, en diálogo con CONICET, que el Bajadasaurus es miembro de la familia de los dicreosáuridos, distinguida por largas espinas que cubren su cuello y espalda como continuación de sus vértebras. Al parecer, este espécimen vivió a comienzos del Cretácico Inferior, hace alrededor de 140 millones de años.

Los dicreosáuridos pertenecen a la familia de los saurópodos, un grupo de dinosaurios herbívoros y cuadrúpedos que vivieron entre el Triásico Tardío y el final del Cretácico Superior -cuando se produjo la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno- y que se caracterizan por su gran tamaño y el largo de su cuello y cola.

“Los saurópodos son los grandes dinosaurios de cuello largo y cola larga que son herbívoros y llegaron a tamaños colosales de 40 metros de largo, pero, particularmente, esta es una familia chica dentro de los saurópodos, por lo que tendrían aproximadamente nueve o diez metros de largo”, afirmó Gallina.

Gallina, también investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), detalló que, al Bajadasaurus, le acompaña el término pronuspinax por algo “muy característico de este nuevo dinosaurio, que es la presencia de unas espinas muy largas y que apuntan hacia adelante en todo el cuello”.

Durante la investigación, se barajaron varias hipótesis sobre la función de estas espinas ya que, al partir de fósiles, es “muy difícil” poder decir si, también, había una joroba para almacenar reservas o una especie de vela para regular su temperatura corporal, tal y como se plantearon.

Sin embargo, finalmente, decidieron que la hipótesis “más probable” es que se tratase de una estructura para la defensa de estos dinosaurios herbívoros.

“No sería una defensa activa, sino una defensa pasiva, o sea una defensa de alerta. Son estructuras que dan alerta a los carnívoros que puedan acercarse. Un carnívoro se acerca, ve una estructura gigante espinosa y se lo piensa dos veces”, detalló Gallina. (InfoGEI) Mg

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